¿Por qué aumentan las infecciones vaginales en Navidad ?

Progreso de lectura

¡Comparte este artículo!

La existencia es como una partitura, una melodía que nos acompaña en cada instante, desde la aurora hasta el ocaso, desde el invierno hasta el verano, desde el primer aliento hasta el último suspiro. Esta cadencia es una realidad para hombres y mujeres, aunque es innegable que en ellas, la armonía se manifiesta de manera más evidente, marcando una danza cautivadora al ritmo de su biología.

Hay tres cronómetros que sincronizan esta sinfonía de la vida:

  • Reloj Solar: Guiado por la luz del sol y los cambios estacionales, regula el sueño, la alimentación y la actividad física.
  • Reloj Social: Sometido a las normas sociales y culturales, este reloj gobierna el trabajo, el descanso y las relaciones sociales.
  • Reloj Interno: Determinado por los ciclos hormonales y neurotransmisores, orquesta el ciclo menstrual, la fertilidad y el estado de ánimo.

En nuestra moderna sociedad, especialmente en las ciudades, el reloj social emerge como un dictador que altera la biología y moldea nuestra realidad. Somos esclavos de nuestros hábitos, desde la forma en que nos alimentamos hasta cómo celebramos; en última instancia, ellos definen en gran parte nuestra salud.

Entre las actividades sociales, las celebraciones ocupan un lugar especial. A lo largo del año y en todo el mundo, hay muchas festividades, pero la Navidad destaca en la cultura occidental y ejerce un impacto notable en los hábitos diarios.

Durante estas festividades, el aumento de encuentros sociales, acompañado de una mayor ingesta de alimentos ricos en carbohidratos y alcohol, provoca alteraciones en los ciclos naturales. Esto conlleva a desequilibrios hormonales (insulina/glicemia) y cambios en la microbiota intestinal y vaginal. Estas modificaciones pueden disminuir la acidez natural de la vagina, propiciando la aparición de infecciones, especialmente de hongos (cándida sp).

En el hemisferio sur, la Navidad coincide con la primavera y el inminente verano. El aumento de temperatura, humedad, baños recreativos (piscinas, mar, lago), uso de tampones, cremas hidratantes y depilación crea condiciones propicias para el cambio en la microbiota vaginal y, como consecuencia, el surgimiento de más infecciones vaginales.

¿Los síntomas? Picazón, flujo extraño, ardor, molestias íntimas y hasta complicaciones al hacer el amor o al ir al baño.

¿Cómo evitar estos problemas y mantener la fiesta íntima en armonía? Aquí van algunos consejos:

  • Usa ropa interior de algodón, la estrella de cualquier guardarropa.
  • Sé meticulosa al secarte después de sumergirte en el agua.
  • Cambia rápido de ropa mojada para no exponerte.
  • Menos es más: evita el exceso de jabones en la zona íntima.
  • Asegúrate de tener en tu plan diario alimentos con prebióticos y probióticos, como leche, miel, verduras, frutas, cereales, yogur, kefir, kombucha y chucrut natural.

En resumen, celebremos la vida con consciencia, manteniendo la armonía de nuestros relojes biológicos. ¡Que la fiesta de la vida siga con salud y bienestar!

Recuerda:

«La mejor medicina de todas, es enseñarle a la gente como no necesitarla.»
– Hipócrates.