El prolapso uterino es una condición ginecológica frecuente, especialmente en mujeres que han tenido múltiples partos o están en etapa postmenopáusica. Se produce cuando el útero desciende desde su posición normal hacia la vagina debido a la debilidad del suelo pélvico.
Aunque no siempre provoca molestias graves, en ciertos casos puede afectar la calidad de vida y requerir tratamiento médico o quirúrgico.
¿Qué causa el prolapso uterino?
El prolapso ocurre cuando los músculos y ligamentos que sostienen el útero se debilitan o se estiran. Esto puede deberse a varios factores:
- Partos vaginales múltiples o complicados
- Envejecimiento y pérdida de elasticidad de los tejidos
- Menopausia, por la disminución de estrógenos
- Obesidad o sobrepeso
- Levantamiento frecuente de objetos pesados
- Tos crónica o estreñimiento severo (presión constante en el abdomen)
Cuando estos factores se combinan, el útero puede deslizarse hacia abajo, ejerciendo presión sobre la vagina.

Síntomas del prolapso uterino
No todas las mujeres con prolapso tienen síntomas evidentes. Sin embargo, los signos más frecuentes incluyen:
- Sensación de peso o presión en la pelvis
- Bulto que sobresale por la vagina
- Dolor lumbar o pélvico leve
- Incontinencia urinaria o dificultad para orinar
- Molestias durante las relaciones sexuales
- Sensación de vaciado incompleto al defecar
Estos síntomas pueden empeorar al final del día, al estar mucho tiempo de pie o al realizar esfuerzos físicos.
Grados de prolapso
El prolapso uterino se clasifica en grados según la severidad del descenso:
- Grado 1: descenso leve dentro de la vagina
- Grado 2: el útero llega al borde del orificio vaginal
- Grado 3: el útero sobresale parcialmente por la vagina
- Grado 4: prolapso total fuera de la vagina (procidencia uterina)
El tratamiento varía según el grado y los síntomas de la paciente.

¿Cómo se trata el prolapso uterino?
El enfoque terapéutico depende del nivel de prolapso, la edad, el estado general de salud y el deseo de conservar el útero.
Tratamientos no quirúrgicos
- Ejercicios de Kegel para fortalecer el suelo pélvico
- Terapia hormonal local (en mujeres postmenopáusicas)
- Uso de pesarios vaginales, dispositivos que sostienen el útero y reducen los síntomas
- Modificaciones en el estilo de vida, como perder peso o evitar esfuerzos excesivos
Tratamiento quirúrgico
Cuando los síntomas son severos o el prolapso es avanzado, puede indicarse cirugía. Algunas de las técnicas incluyen:
- Histerectomía vaginal: extracción del útero por vía vaginal
- Reparación del suelo pélvico (colporrafia anterior o posterior)
- Suspensión uterina o de cúpula vaginal: fijación del útero o tejido remanente a estructuras internas
Estas intervenciones pueden realizarse por vía vaginal, abdominal o laparoscópica, según el caso.

¿Cuándo consultar al ginecólogo?
Si notas una sensación anormal en la pelvis, dificultad para orinar o defecar, o un bulto en la vagina, es importante consultar con tu ginecólogo. Un diagnóstico temprano permite controlar los síntomas y evitar que el prolapso avance.
El Dr. Julio Rojas Ortega, ginecólogo en Puerto Montt, ofrece evaluación especializada y tratamientos quirúrgicos para esta condición, adaptados a las necesidades de cada paciente.
El prolapso uterino es una afección común que puede tratarse con éxito. Si experimentas molestias pélvicas o cambios en tu rutina urinaria o sexual, no lo ignores. Con un abordaje médico adecuado, es posible recuperar la comodidad y la seguridad en tu vida diaria.





